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Seminar on Hospitalary Engineering

Invited for her work on the rooftop playground at the Hospital "12 de Octubre" in Madrid, Belén Moneo participated on October 21st Belén Moneo in a discussion on "Neuro-Architecture" during the XXXIV Spanish National Congress of Health Care Engineering. She spoke of spatial qualities, their impact on perception and the benefits they offer patients. The image is of a project by Olafur Eliasson which Belén used as an example in her talk. You can read the whole conference talk after the jump.

[Lecture in Spanish]

Neuro-parques – Conferencia Belén Moneo

21 de octubre 2016, Alicante

Azotea en el Hospital 12 de Octubre, Madrid.

Antes de empezar, me gustaría mucho agradecer a Luis Mosquera la invitación a participar en este congreso y darme la oportunidad de compartir algo de nuestro trabajo con todos vosotros aquí hoy.  Luis y yo hemos colaborado en la obra del Jardín en la azotea del 12 de Octubre, donde diseñé una zona de juego para los niños ingresados por cáncer en el hospital, 7.000 al año pasan por allí. La azotea estaba inutilizada y hubo que adaptar el espacio a este nuevo uso. Esta bonita iniciativa fue idea de la Fundación Juegoterapia, presidida por Mónica Esteban y la obra fue dirigida por Raquel Ibañez hoy también aquí con nosotros.

Sobre el tema que tenemos encima de la mesa NEURO PARQUES o para hacerlo un poco más general, NEURO ARQUITECTURA, no soy en absoluto experta. Pero el impacto que tienen los espacios que diseñamos en los usuarios, es como os podéis imaginar, un aspecto verdaderamente esencial en nuestro trabajo y de gran interés para nosotros. Temas como el efecto del color, que ya en su día fue identificado por la Bauhaus como esencial para la estimulación de los sentidos, o  la arquitectura emocional descrita en el manifiesto de Mathias Goeritz, nos adelantan algunas de estas preocupaciones. El proceso de proyectar, el acto creativo, que algunos teóricos identifican como un juego donde la libertad no solo debe estar presente sino que es necesaria, son temas que me interesan mucho y sobre los que en los últimos años he reflexionado.

La responsabilidad del arquitecto al proyectar un edificio

Al comenzar mis estudios, asistí a una conferencia de D. Francesco Dal Co, en la cual explicaba la definición etimológica de la palabra proyectar. Mientras explicaba el término, construía una imagen de algo que era lanzado al mundo como un proyectil, cargado de esperanza y expectativas, y que aterrizaría en algún lugar de la tierra donde generaría un impacto del cual el arquitecto es responsable.

Y es cierto, proyectar conlleva profundas implicaciones sociales que incluyen la manipulación de vastos recursos materiales, la realización de ciertas necesidades humanas básicas, no sólo de refugio, sino también de otras que son intangibles como son la memoria y el ritual. No en vano la arquitectura y su entorno construido conforman el escenario para todas las actividades asociadas con nuestra historia y nuestra cultura.

Pero volviendo al tema principal de hoy, la Neuro-arquitectura, en su artículo titulado “Como puede la Neurociencia influir en la arquitectura” el arquitecto Thomas Fisher, explica lo poco que realmente sabemos sobre la interacción de estas dos disciplinas, a pesar de que nuestros edificios se generan en nuestros cerebros, y por lo tanto en nuestros cuerpos, y de que nosotros estamos el 87% de nuestros tiempo dentro de los edificios. Los dos campos tratan con estructuras bellas y complejas—edificios y cerebros—pero Fisher, igual que nosotros, se pregunta cómo se genera el espacio arquitectónico y cómo afecta este a la actividad neuronal. Mientras, reconoce que la neurociencia puede informar pero no determinar la solución arquitectónica, dada la variedad de condicionantes a los que esta está sujeta.

 

 

Dicotomía Arquitecto-ingeniero vs. Arquitecto-artista

Todos sabemos que el diseño y la arquitectura son campos en los que se combina la expresión artística con las exigencias del conocimiento constructivo y la producción técnica.

Por el lado del arquitecto‐ingeniero, nos encontramos con una serie de conceptos operativos que podrían parecer derivaciones naturales de nuestras obligaciones éticas: funcionalidad, eficiencia estructural y constructiva y por supuesto, y (hoy más que nunca) sostenibilidad ambiental y socio‐económica.

Pero aquí entra el arquitecto-artista. Más allá del estricto análisis numérico del rendimiento de un edificio, el puzzle que supone el momento de conceptualizar un diseño resulta a su vez en una forma, en una materia plástica con una determinada estética. 

Boa Mistura, trabajos en Madrid

 

Está claro que criterios de funcionalidad y utilidad no son directrices suficientes para la práctica de la arquitectura; y que, en algún momento del proceso, el valor cualitativo, el juicio plástico,  debe ser decisivo.

Nos preguntamos entonces si es la condición estética de la arquitectura, entendida como la síntesis de todos los condicionantes que la han integrado, la clave para entender su efecto en las personas.

Casa Giraldi, Barragán

 

El juego como estrategia creativa = estimulación del visitante

Cuando nos propusieron diseñar el jardín del 12 de octubre, nos pareció un proyecto muy bonito. Y ha sido una experiencia maravillosa, especialmente porque sabemos que los niños que lo usan, realmente lo aprecian. Ahora pueden salir desde su colegio en el hospital, a jugar al aire libre. Y junto con “Juegaterapia”, creemos que el juego –que es fundamental en la vida de todos—es aún más importante en su vida, por los efectos curativos que ofrece.

Nosotros nos imaginamos niños para dibujar este proyecto. Queríamos que hubiera flores, peces, colores, caminos, columpios, sombras, figuras, círculos… espacio para correr y jugar … montar en triciclo… El juego nos guió la mano y el lápiz.

Por un lado, el juego puede considerarse como estrategia creativa para el propio arquitecto.

El momento creativo puede ser un momento de disfrute, puede parecerse a un juego en su complejidad y en el sentido de que muchas veces tenemos que inventarnos las reglas del juego, del encaje de bolillos y con ellas hay que construir un puzle.

Por otro lado, El juego generador y sus reglas, han quedado impregnados en el proyecto. Y la percepción del carácter lúdico de un edificio, estimula la experiencia fenomenológica del usuario.

En su libro sobre la arquitecta italo-brasileña Lina bo Bardi, la académica Mara Sánchez Llorens escribe: “Nos concierne la arquitectura (de Bo Bardi) donde habita el juego como posibilitador de las buenas relaciones con las demás personas, lo que implica que a mayor conciencia lúdica, mayor posibilidad de comprenderse a sí mismo y comprender el mundo (conocimiento)".

El juego es un mecanismo proyectual, que luego utiliza el proyecto arquitectónico como facilitador de la acción colectiva.

O como explica Johan Huizinga: “la cultura humana brota del juego” y además todo juego es, antes que nada una actividad libre….”el juego y por extensión, el mundo de la cultura, solo es posible cuando el hombre funciona libremente en un margen de seguridad proporcionado por la satisfacción de sus necesidades”.

Algunos proyectos reflejan mejor que otros esta condición lúdica de sus espacios, del momento creativo plasmado en la arquitectura. Pero sabemos gracias a la neuro-arquitectura. Y parafraseando a Fisher, las personas mayores y seguramente las demás también, se benefician de estar en espacios complejos, aquellos que son novedosos y estimulantes.

Sobre la Fenomenología, parecido, pero no igual a la Neuro-Arquitectura

Empezaré leyendo un fragmento del Manifiesto de arquitectura emocional, que el artista alemán afincado en México Mathias Goerizt, publicó en  marzo del 1954.

El arte en general, y naturalmente también la arquitectura, es un reflejo del estado espiritual del hombre en su tiempo. Pero existe la impresión de que el arquitecto moderno, individualizado e intelectual está exagerando a veces- quizás por haber perdido el contacto estrecho con la comunidad`, al querer destacar demasiado la parte racional de la arquitectura.

Pide- o tendrá que pedir un día—de la arquitectura y de sus medios y materiales modernos, una elevación espiritual; o simplemente dicho: una emoción, como se lo dio en su tiempo la arquitectura de la pirámide, la del templo griego, la de la catedral gótica—o incluso—la de palacio barroco. "Solo recibiendo de la arquitectura emociones verdaderas, el hombre puede volver a considerarla como un arte”.

Torres Satélite, México, Mathias Goeritz

 

Hace tiempo, los arquitectos reconocieron la importancia primordial que las cualidades del espacio arquitectónico tienen sobre la percepción, los sentidos y el cuerpo humano. Desde entonces la comprensión y el conocimiento fenomenológico de la Arquitectura se han asentado y este enfoque, ha sido una revelación liberadora para muchos arquitectos.

Bajo estos parámetros, la experiencia fenomenológica de la arquitectura se traduce a que algunos profesionales se ven a sí mismos como artistas trabajando libremente. Impulsados por el deseo de que su trabajo sea juzgado en los mismos términos de experiencia fenomenológica en la que ellos se ven inmersos, ESTOS PROFESIONALES esperan que su lenguaje arquitectónico se construya sobre aquellas características espaciales y materiales que la propia obra genera. Trabajando de esta manera, la paleta de colores de la que dispone el arquitecto se convierte en un abanico de impactos sensoriales tan amplio como se pueda imaginar y el papel de la intuición se magnifica.

Sobre el significado y su comunicación

Pero aún cuando aceptamos que hay un abismo entre lo que quieren expresar unos arquitectos y otros, aun así debemos ser capaces de poder discutir cuales son los mecanismos operativos para la transmisión de una idea arquitectónica.

Cuando un edificio tiene la capacidad de transmitir ideas a un público, es importante reconocer que el contexto en el que se hace tal lectura es vital para el significado. En palabras de George Baird, “si queremos que se registre, el mensaje debe ser de alguna manera sorprendente, pero no completamente inesperado”.

Esto querría decir que, para que podamos descifrar y apreciar el significado de una obra de arquitectura, debemos acercarnos a ella por medio de lo conocido y familiar, antes de que esta pueda sorprendernos.

Neuroarquitectura, una nueva ciencia

Volvamos a la neuroarquitectura que ya es una disciplina emergente en Estados Unidos y que cuenta incluso con una Academia de Neurociencia para Arquitectura.

Explica Elsa Punset que esta disciplina:

Empieza a arrojar indicios interesantes para ayudarnos a comprender cómo el hábitat en el que vivimos afecta a nuestra salud física y mental. No se trata sólo de intuir que el color o el espacio tienen un impacto sobre nuestro estado de ánimo. Se trata de ir un paso más allá e indagar sobre qué efecto específico tienen los espacios sobre el estrés, las hormonas y el tipo de pensamientos que generamos. Actualmente se está investigando la relación entre espacios amplios y pensamiento creativo; sobre el poder misterioso de la naturaleza para estimular tanto la concentración, como la curación de las personas tras una enfermedad; o sobre el impacto de los edificios y muebles con ángulos afilados sobre la amígdala, implicada en los procesos de defensa y agresión del cerebro.

Se trata pues de descubrir y reconocer de forma consciente el impacto, positivo o negativo, del espacio que nos rodea en nuestras vidas, en nuestra creatividad, en nuestros ánimos.

O aún más, Zeisel nos invita a reflexionar si el análisis de la neurociencia podría ayudarnos a crear espacios que potenciaran y aumentaran la capacidad de nuestro cerebro.   

 

Conclusión

Al final, nuestra tarea como arquitectos y diseñadores es compleja, y la máxima de la buena práctica arquitectónica siempre ha sido la de estimular al visitante en muchos sentidos. Por un lado somos una profesión que aporta un servicio, mientras que por otro lado sabemos que nuestro trabajo conlleva la posibilidad de generar espacios transformadores y que la obra es más que un mero ejercicio de funcionalidad neutral. Creemos que debemos simultáneamente dar soluciones satisfactorias a los usuarios y a la vez expandir sus horizontes. Debemos facilitar sus necesidades funcionales y en el proceso sorprenderles y captar su atención.  Consideramos que en esto consiste hacer buena arquitectura. Nuestra esperanza es que los usuarios así sorprendidos ‐‐y por lo tanto motivados‐‐ consideren la experiencia arquitectónica o del espacio como una experiencia memorable. Seguramente con el tiempo la nueva disciplina de la neuro-arquitectura,  podrá comprobar la buena arquitectura --que se preocupa de que los espacios estén conectados con la naturaleza, con luz natural, buena ventilación, bien organizados espacialmente, con color y textura-- es aquella que más estimula nuestro cerebro.  Y quizás también pueda demostrar que el acto creativo entendido como un juego desarrollado con libertad, es aquel que nos ayuda a producir espacios más innovadores, atractivos y estimulantes para nuestras neuronas.

Bibliografía

  • Fisher, Thomas. How Neuroscience Can Influence Architecture.
  • Goeritz, M. (1953). Manifiesto de Arquitectura Emocional. Mathias Goeritz, 323-24.
  • Sánchez Llorens, M. (2010). Objetos y Acciones Colectivas de Lina Bo Bardi (Doctoral dissertation, Tesis Doctoral, Universidad Politécnica de Madrid).

 

Café de la Reina

Connected to the foyer of an elegant luxury hotel, the Café de la Reina or “BUR-BU-JA-JA” adds a colorful and casual note to the complex. A cafeteria during the day, the space transforms into a sophisticated cocktail bar at night, the patrons immersed in iridescent aquatic colors.

A long curved green bar runs through the space, while “seaweed” camouflages the curtain wall and the mundane view of the city beyond, dissolving it into small fragments of an organic, aquatic world. Smoothly curved walls with reflecting belts, circular benches and round tables create a sensual atmosphere where space and movement interact.  

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Client

Aragonia

Location

Zaragoza, Spain

Architects

Belén Moneo, Jeffrey Brock

Architects team

Andrea Caputo, María Pierres, Sandra Formigo, Andrés Barrón, Spencer Leaf and Silvia Fernández

3d model

Andrés Barrón

Parish Church in Pueblo Serena

The church “El Señor de la Misericordia” is located in the center of a new town-like urban development in Monterrey, Mexico, surrounded by an impressive mountain landscape.  The most important factor in the siting and orientation of the church is its relationship to the largest open space of the development, a verdant plaza.  Its main entry opens right onto the plaza, and with an unobstructed width of 11.5 meters (38 feet), this opening allows for the visual connection between the church’s interior space and the plaza. This entry is at once delineated and protected by a large trapezoidal canopy cantilevered off the main façade.  

Above the entry canopy, the façade is a large flat wall without fenestration or ornament, an emphatic and nearly square plane, declarative of the otherness of the space behind and within: the sacred space of the church interior. Its blatant frontality toward the square is entirely intentional.

It is thought that the plaza can function as an annex to the church, with religious celebrations and rites spilling out of doors when attending crowds exceed the church’s capacity of 350 worshippers. On the other hand, when the bustle of the square comes into conflict with the solemnity of the church’s activities, large sliding screens attenuate the connection to the square and restore the peaceful atmosphere to the temple interior.

The project aims to go beyond the accommodation of religious rituals and liturgical events as currently practiced in Monterrey, to where the spaces of the temple represent the development of an architectural language with a very long history, where the architecture speaks of both continuity and renewal, finding references to a great heritage of ecclesiastical architecture while simultaneously remaining unquestioningly contemporary.  The temple is seen not just as a place of meditation but as a social and educational center as well.

While the character of the church is undoubtedly contemporary, its volumetric concept was derived from traditional church plans; the design presents recognizable architectural features taken from early Christian temple prototypes such as the bell tower, the stained-glass windows, the frontal altar, the baptistery, the choir, the three chapels and the lateral courtyard. The architectural proposal is therefore thought to be both recognizable and new.  

Being free-standing and in the center of the new town development, the configuration of the exterior volume presents a design that, while modern, communicates solidity and aplomb. The rotund forms are thought to be reminiscent of the first missions built by Friar Junipero throughout the American Southwest, constructed of wood and adobe.  

The 43 meter- (141 foot-) -tall bell tower can be seen from a great distance, and serves as a landmark and reference for drivers on the highway to Santiago, on which Pueblo Serena is located.

The plan is that of a basilica, with a rectangular central nave some 15 meters wide, 18 meters long and 15 meters high (W:49 feet, L:59 feet, H:49 feet), its long axis running north-south and oriented towards the altar.  There are multiple sources of natural light in the interior.  Behind the baptistery a long glass wall runs the length of the nave giving views of an enclosed patio.  The glass is protected from direct sun by a lightweight horizontal sunscreen projecting into the patio space, and the visual connection to the surrounding urban areas blocked by a massive stone screen at the patio perimeter. Within the patio, a water fountain spills a cascade of streams into a lower patio at the basement level.

Above the baptistery is a version of a rose window, a nine-square grid opening to the west with colored glass.  To the southeast, three small chapels each enjoy daylight from high skylights, each one oriented towards a different cardinal direction so that the color and level of light in each chapel changes throughout the day.  Finally, above the altar is a fourth high skylight, whose light washes down behind an inclined panel cut into four sections to reveal a large Latin cross, the cross glowing with the light from above.

As with all churches, the acoustics of the central nave were of paramount importance.  The renowned acoustic engineers of Arau Asociados made a thorough study of the conditions inside the church and helped us develop a detailed approach to the configuration of its interior surfaces, including the application of diffusing wood battens on selected walls, notable behind the altar, at the back of the three chapels and the choir, and over the entry door.

Sustainable solutions were sought at every opportunity.  After ensuring the project’s incorporation of thermal insulation of far and away greater performance characteristics than is typically used in local construction, we devised a system of natural ventilation that takes advantage of the bell tower’s great height to create a strong chimney effect drawing air through large-scale grills incorporated in the entry façade.  Daylighting was also carefully studied to be sufficient without the need for electrical lighting in all spaces for use and work, while at the same time we took great pains to avoid insolation during the hotter months, to keep the thermal gains as low as possible.  Finally, much of the building program is located underground, where temperatures are constantly comfortable, with daylight being provided by generous sunken patios.

The interior design is fully integrated with the architecture, and the furnishings are by Moneo Brock, from the wood benches to the altar, the choir and the multiple screens, the sliding doors at the entry, the doors to the main sanctuary and the screen that separates the baptistery from the central nave.  We also designed elements of a more artistic nature, such as the stained glass windows of the “rose window” (a reinterpretation of the gothic feature, here oriented to the west for maximum effect during the evening Mass), the stained glass at the entry to the ossuaries, and the two sanctuaries, sunbursts made of gold or silver triangles canted to catch light from all angles.

Various artworks were commissioned for the church under Moneo Brock’s curatorial guidance: a large sculpture of Christ on the cross carved in wood by the Galician artist Francisco Leiro, a mural in encaustic of John Paul II in the third chapel painted by Pedro Cuní of New York, and a tall painting of the Christ the Merciful by Carmen Pinart of Madrid, now hanging in the second chapel.  These pieces by contemporary artists, respectful of the traditional content called for by church’s benefactors and clergy, complete the space.  

Thanks to the opening up of two large sunken patios, the various spaces on the basement level are flooded with natural light.  Around the north patio are the parish’s administrative offices.  The patio to the west with the cascading waterfall has to one side classrooms and multifunctional spaces for the community and to the other the ossuaries and a small chapel for funeral rites, spaces that are made more private in their location behind the waterfall.  One of the challenges facing us in the design of the basement was the need to connect to the commercial atrium at the lower level; to create a space of transition between atrium and church, we designed a vestibule lit by an open-air, prismatic skylight and, immediately below it, a reflecting pool.

The landscape design of Harari LA successfully integrates the architectural concept with that of the larger urban project, using Holm oaks and a spectacular control and selection of the planted material to mediate between the different built structures that compose the larger development.  

 

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Client

Plaza Serena (Real Estate in Huajuco Canon)

Location

Carretera Federal 500, Monterrey México

Building size

17,222 sqft

Budget

$ 2.077.717

Architects

Belén Moneo, Jeffrey Brock

Architects team

Irene Alberdi, Andrés Barrón, Fabrice Leray, Jaime Salvador, Sara Pericacho, Irene Hernádez, Juan Galloso

3d model

Fabrice leray, Andrés Barrón

Structural engineer

RGT Engineering (Gerardo Hernández)

Acoustical consultant

Arau Acustic (Higiniarau)

Contractor

Plaza Serena

Photographer

Jorge Taboada

The University of El Rosario Laboratory Building

The Quinta Mutis campus in Bogotá is one of the three campuses of the University of El Rosario in Bogotá. The projected building is located on the southwest corner of the campus adding almost 25,000 m² of classrooms, laboratories and common spaces. The building will replace some temporary structures built years ago, currently used as classrooms, adding significant new area and at a much higher level of amenity.

Moneo Brock has carefully designed the project to emphasize and update the values of the University, with the goal of opening the campus and providing it with a large agora having been priority throughout the project’s development.

The taller volume of laboratories has been given the shape of a mineral outcropping that responds to the city-scape of Bogotá and its environment, while the lower volume adapts to the surrounding buildings, some of them of historical value for the city. Both shapes share common spaces and emphasize communication, facilitating the practical use of the building.

A large terrace on top of the lowest volume opens the cafeteria to panoramic views of Bogotá. This plaza-garden is not only open to the interior common spaces of the campus, but to the surrounding city and its inhabitants.

Sustainable design and flexibility were both high priorities in the design of the new building. This project is being developed by a multidisciplinary team based in Madrid and in Bogotá.

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Location

Bogotá, Colombia

Gross area

270,000 sqft

Architects

Belén Moneo, Jeffrey Brock, Fernando de la Carrera, Alejandro Cavanzo

Architects team

Francisco Blázquez, Irene Alberdi

Model

Moneo Brock

3d model

Moneo Brock

Park on the River Tajo

This sustainable proposal seeks to preserve and revitalize the ecosystem of the River Tajo, recuperating this natural area for the enjoyment of all citizens of Talavera pointing out the possibility this Tajo Natural Park, beginning in Talavera, can grow, adding territories and cities in such a way that, in a few years, we could follow the river from the Guadarrama mountain to its mouth in Lisbon.


The project is understood as a series of interventions, all consisting with this promising idea. The River’s protagonism in the Talavera de la Reina cityscape will be reasserted. It will be made accessible for the enjoyment of all citizens through a series of interventions and activities that bring the natural landscape of the river closer to the city. Finally, this park could become a tourist attraction for Talavera at a national level, as a supra-municipal infrastructure, with economic and social opportunities for the whole city.


The proposed solutions and objectives include sustainable measures to improve water quality, recover the habitats and species of this section of the Tajo River, improve the landscape and enable an increase in the use of the river and its banks in forms commensurate with the conservation of its biodiversity and its landscape. Opening the project to citizen participation should furthermore serve to achieve greater knowledge of the river’s history and evolution.


It is intended that the river be for "all" in the broadest sense; allowing the growth of the vegetation and the complex of habitats specific to the place, sheltering numerous autochthonous species of flora and fauna, improving and recovering the enormously attractive scenic landscapes of the river and its fertile plain, and allowing access by the citizens of and visitors to Talavera to the shores and islands for their use and enjoyment. In short, it is about achieving a Natural and Human River Landscape Park.

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Client

Confederación hidrográfica del Tajo y Ayuntamiento de Talavera de la Reina

Location

Talavera de la Reina

Architects

MONEO BROCK, BLASCO ESPARZA, EIN

Architects team

Irene Alberdi, Mathilde Noirot