Café de la Reina

Conectado al vestíbulo de un elegante hotel de Lujo, el Café de la Reina o “BUR-BU-JA-JA” aporta la nota colorista y desenfadada al conjunto. El espacio se transforma de cafetería-delicatesen durante el día, a bar de sofisticados cocteles por la noche ofreciendo al visitante una envolvente de materiales iridiscentes y colores marinos.

Una gran barra verde y sinuosa recorre y estructura el alargado espacio, mientras una celosía de “algas” camufla el muro cortina de la fachada y las vistas de la ciudad más mundana, diluyéndolas en pequeños fragmentos de un mundo orgánico, subacuático. Paredes onduladas y suaves, con bandas reflectantes y bancadas y mesas circulares contribuyen --junto con los demás elementos-- a proporcionar una atmósfera sensorial donde el espacio y el usuario interaccionan a través del movimiento

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Cliente

Aragonia

Localización

Zaragoza, España

Arquitectos

Belén Moneo, Jeffrey Brock

Equipo de Arquitectura

Andrea Caputo, María Pierres, Sandra Formigo, Andrés Barrón, Spencer Leaf and Silvia Fernández

Maqueta 3D

Andrés Barrón

Parroquia en Pueblo Serena

La iglesia de El Señor de la Misericordia está ubicada en el centro del conjunto urbanístico Pueblo Serena, en Monterrey, un nuevo centro comercial y social, rodeado de un imponente paisaje montañoso. El factor más significativo en el emplazamiento y orientación de la iglesia es su relación con una gran plaza. Tanto la iglesia como la plaza son importantes espacios públicos que dialogan entre sí, donde los ritos y festividades religiosas pueden encontrar acogida cuando se desbordan los confines del recinto.

Con este proyecto de arquitectura contemporánea se entabla un diálogo en el que los espacios de la iglesia no solo posibilitan una serie de actividades, ritos y celebraciones, sino que también se integran en un lenguaje arquitectónico con una larga historia, que habla de continuidad pero también de renovación. Esta iglesia es un lugar de meditación, pero también un centro educativo.

La fachada presenta un gran plano rectangular, declarando con énfasis su frontalidad hacia la plaza. El silencio de este espacio deriva de una materialidad sencilla y austera; anuncia un espacio de tranquilidad y recogimiento en el interior. Una gran marquesina protege y anuncia una ancha entrada de 11 metros, y sus múltiples puertas son abatibles y transparentes, admitiendo la total conexión visual del interior de la iglesia con el espacio exterior de la plaza. Una serie de celosías correderas de acero permiten modular la privacidad o apertura entre los dos espacios.

Al ser un edificio exento y estar en el núcleo del conjunto urbano, su volumetría exterior de diseño moderno ofrece solidez y aplomo. Sus formas rotundas nos recuerdan a las de las primeras misiones americanas hechas de adobe y madera. El gran campanario de 43 metros de altura permite que la iglesia pueda ser divisada desde una gran distancia, sirviendo de referencia a los conductores de la Carretera Nacional, donde está ubicada.

Aunque la iglesia tiene un marcado carácter moderno, la organización de la iglesia en planta deriva de iglesias tradicionales, y el diseño presenta características arquitectónicas reconocibles, extraídas de prototipos de templos cristianos; como el campanario, los vitrales, el altar frontal, el baptisterio, el coro, las tres capillas y el patio interior. La propuesta de arquitectura, interiorismo y diseño es, a un tiempo, reconocible y novedosa.

La planta del templo cuenta con una nave central de 15 metros de ancho, por 18 metros de largo, por 15 metros de alto, cuyo eje norte-sur desemboca en el altar. La luz natural es el centro de este proyecto: cada una de las tres pequeñas capillas, orientadas al este, tiene una fuente de luz cenital natural mediante un gran tiro vertical coronado por un romboide en la cubierta. Cada rombo tiene una orientación particular, por lo que el color de la luz de estas capillas que iluminan la nave central va cambiando a lo largo del día. La primera capilla es la del Santísimo, donde se encuentra el Sagrario, la segunda es la del Señor de la Misericordia y la tercera es la capilla de Juan Pablo Segundo.

Por encima del altar, hacia el norte, hay un gran lucernario cuya luz dibuja una cruz latina en el vacío que preside la totalidad del espacio; mientras que en el oeste de la nave contamos con el baptisterio y el coro en un piso superior. El baptisterio se abre a una larga ventana horizontal protegida con una ligera marquesina que difumina la luz, nos ofrece la vista de una gran lámina de agua que rebosa en cascada hacia un patio interior. Una robusta pared de celosías de piedra protege el interior de la iglesia del ajetreado exterior. Finalmente, los haces de luz coloreada de una gran ventana-lucernario de vitrales completa la entrada de luz natural en la esquina suroeste.

Como en cualquier iglesia, la acústica era de suma importancia. Se hizo un estudio de los espacios y se dispusieron materiales óptimos como la madera modulada mediante listones en los puntos más necesarios: en la pared detrás y enfrente del altar, sobre la entrada y en la totalidad de las paredes del coro. La colocación en degradado de las pequeñas piezas de madera que se extiende también a las capillas, no es, por tanto, únicamente estética.

La consideración de métodos sostenibles en este proyecto era imprescindible. Por ello se ha diseñado un sistema de ventilación que permite la corriente de aire natural mediante aperturas de entrada y salida en puntos estratégicos. Así, la iglesia queda aclimatada sin necesidad del aire acondicionado durante parte del año, aunque no se descarta su uso puntual cuando las altas temperaturas lo requieran. Además de utilizar diversos materiales para que el interior esté debidamente aislado, el gran espacio que se forma entre el falso techo de la nave y el forjado de la cubierta actúa de cámara de aire y plenum para mantener la ventilación y la temperatura adecuadas.

La propuesta de interiorismo está integrada en la arquitectura y todo el mobiliario es diseño de Moneo Brock, desde los bancos de madera, hasta el altar, el coro y las múltiples celosías, las correderas de la entrada, las puertas del Sagrario, la puerta de entrada a la zona de los osarios y la celosía que separa el baptisterio de la nave principal. También se han diseñado piezas de carácter artístico, como los vitrales del gran rosetón (una reinterpretación actual de este elemento gótico, que en esta ocasión está orientado al oeste para gozar de una mayor luminosidad), el vitral de los osarios y el sagrario en tonos dorados con formas geométricas triangulares. Asimismo, se encargaron para esta iglesia varias obras de arte: el Cristo del altar, de madera tallada, obra de Francisco Leiro; el mural de Juan Pablo II en la capilla tercera, pintado por Pedro Cuni; y el cuadro del Cristo de La Misericordia de Carmen Pinart, presidiendo la capilla segunda. Estas obras completan el espacio con arte contemporáneo, respetando el contenido tradicional.

Gracias a la apertura de dos grandes patios que permiten la entrada de luz natural en la planta sótano, se introdujeron aquí espacios con diferentes usos. Asociados al patio norte, se ubican los despachos administrativos de la parroquia. Por otro lado, el patio oeste ilumina unas salas educativas y multi-usos hacia el este y hacia el oeste el espacio de los osarios que incluye una pequeña capilla en su interior, donde se produce un ambiente más íntimo debido a una cascada. Uno de los retos de la planta sótano era resolver el acceso y conexión de la iglesia a la galería comercial. Para generar un espacio de transición entre ambos se diseñó un vestíbulo de adaptación con un gran lucernario prismático que dialoga y se refleja en un plano de agua. Acorde con la temperatura elevada de este lugar y el ambiente de tranquilidad y oración, se eligieron materiales elegantes y de tonos cálidos, como el suelo de mármol o la madera. Los colores del rosetón y las obras de arte avivan el espacio.

El paisajismo de Harari Landscape suaviza la arquitectura e integra, mediante el uso de grandes arboles (encinos) y espectacular control y elección de la vegetación, los distintos edificios que componen el conjunto.

 

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Cliente

Plaza Serena / Inmobiliaria Cañón del Huajuco

Localización

Carretera Federal 500, Monterrey México

Tamaño del edificio

1600 m²

Presupuesto

$ 2.077.717

Arquitectos

Belén Moneo, Jeffrey Brock

Equipo de Arquitectura

Irene Alberdi, Andrés Barrón, Fabrice Leray, Jaime Salvador, Sara Pericacho, Irene Hernádez, Juan Galloso

Maqueta 3D

Fabrice leray, Andrés Barrón

Ingeniería de Estructuras

RGT Ingeniería (Gerardo Hernández)

Consultor de Acústica

Arau Acustic (Higiniarau)

Constructora

Plaza Serena

Fotógrafo

Jorge Taboada

Termas de Tiberio

El balneario de Panticosa se encuentra en el espectacular Valle del Tena del Pirineo de Aragón, donde la cima de las montañas, cerca del emplazamiento del proyecto, tiene nieve durante todo el año. Cascadas, ríos y arroyos esculpen la superficie de montañas y valles, mientras que el acuífero subterráneo se mezcla con las aguas termales de las profundidades bajo la superficie de la tierra.
El proyecto subraya la idea de que la arquitectura contemporánea debe prestar mayor atención al medioambiente y los recursos naturales en que se emplaza el proyecto.

El concepto de diseño de este lujoso spa y hotel consistía en encontrar un equilibrio entre un volumen exterior, respetuoso con su entorno construido y natural, y un extenso programa. La estructura del resort se construye contra la ladera de la montaña, donde una serie de muros curvilíneos o “cintas” definen el concepto volumétrico. Estas “cintas” salen de la montaña y mueren en ella; mientras que las cubiertas están concebidas como una extensión de la ladera misma, ajardinadas y practicables. Esta “forma líquida”, junto con la condición semi-enterrada del edificio y su estructura, le da una apariencia de mayor ligereza e integración con el paisaje de la montaña.

El complejo programa y los condicionantes urbanísticos requieren que gran parte de la superficie edificada se encuentre bajo tierra. Por ello, tanto la entrada de luz natural como las vistas del entorno natural, se convierten en prioridades dentro del diseño. Las características volumétricas del edifico así como la estratégica ubicación de los ventanales que enmarcan las vistas de las montañas y el circo, ayudan a situar y a orientar al visitante, envolviéndole en un ambiente de bienestar y tranquilidad. Por otro lado, las cintas superpuestas envuelven y mezclan los espacios que se entretejen en su interior. En el nivel principal están las piscinas y saunas, con una piscina exterior y tres piscinas interiores calientes, baños turcos, baños de agua fría, baños de hielo, saunas, duchas, baños de pies, zonas de relax y bares de zumos.

Para la fachada diseñamos un bloque de vidrio, específico para este proyecto (con sección trapezoidal, grabado al ácido), tanto por la cara interior como por fuera. El solape que se da entre las piezas superior e inferior produce una sombra sobre la junta horizontal, una sombra que subraya las curvas dibujadas por las diferentes cintas.

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Cliente

Aguas De Panticosa / Luis Nozaleda, NOZAR

Localización

Huesca, España

Superficie Construída

8.500m²

Presupuesto

21.947.160 €

Arquitectos

Belén Moneo, Jeffrey Brock, Iñigo Cobeta

Equipo de Arquitectura

Silvia Fernández, David Goss, Mathias Schútte, Andrés Barrón, Benjamín Llana, Brenda Moczygemba, Eduardo Vivanco, Bárbara Silva, Carlos Revuelta, María Pierres, Sandra Formigo, Andrea Caputo, Spencer Leaf, Clara Moneo, Brenda Moczygemba, Jose Galarza

Arquitecto Técnico

JM Álvarez, APARTEC

Interiorismo

Belén Moneo, Jeffrey Brock, Silvia Fernández, María Pierres

Paisajismo

Belén Moneo, Jeffrey Brock, Isaac Escalante (CES Arquitectura del Paisaje)

Ingeniería de Estructuras

NB35, Jesús Jiménez, Alejandro Bernabeu

Consultor de Iluminación

Díaz y Osorio

Constructora

HINACO-NOZAR, Manuel Mirallas

Parque Fluvial del rio Tajo

La actuación principal de la propuesta es la de conservar y revitalizar el ecosistema propio del río Tajo, subrayando la importancia que tiene este paraje natural para el disfrute de todos los ciudadanos de Talavera, creando un Parque Fluvial Natural Paisajístico y Humano, apuntando a la posibilidad de que este Parque Natural del Tajo, que comienza en Talavera, pueda ir creciendo y sumando territorios y ciudades de tal manera que, en unos cuantos años, podamos recorrer las riberas de su cauce desde la sierra de Guadarrama hasta su desembocadura en Lisboa.


Por tanto, se entiende la actuación como una serie de intervenciones, todas ellas dentro del sentido global de esta prometedora idea. La primera condición será la de entender que el río debe ser el protagonista en este lugar, recuperando el importante valor que hizo que Talavera de la Reina se fundara junto a él. La segunda condición será la de hacer que el río sea accesible para el disfrute de todos los ciudadanos, para lo cual proponemos una serie de intervenciones y actividades que acercan la naturaleza y el río a la ciudad. Finalmente, si este parque se convierte en el enclave paisajístico de calidad que pensamos tiene el potencial de ser, el parque podría ser un reclamo turístico para Talavera a nivel nacional, como dotación supramunicipal, con oportunidades económicas y sociales de las que se beneficiaría la ciudad entera.


Las soluciones y los objetivos que se proponen pasan por medidas sostenibles para la mejora de la calidad del agua, la recuperación generalizada de los hábitats y especies propios del río Tajo en este tramo, la mejora paisajística, el uso del río y sus orillas acorde a la conservación de su biodiversidad y su paisaje y la exposición del proyecto a la participación ciudadana, con el fin de lograr un mayor conocimiento de su patrimonio fluvial.


Se pretende que el río sea para “todos” en sentido amplio; es decir: que permita el desarrollo de la vegetación y el complejo de hábitats propios del lugar; que albergue numerosas especies autóctonas de flora y fauna; que se mejoren y recuperen los escenarios paisajísticos del río y su vega, de gran calidad visual y enorme atractivo; que se permita el acceso a las orillas e islas a los ciudadanos de Talavera y a sus visitantes para su uso y disfrute; todo ello convenientemente armonizado para mantener la riqueza natural, el contenido paisajístico y los usos potenciales. En definitiva, se trata de conseguir un Parque Fluvial Natural Paisajístico y Humano.

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Cliente

Confederación hidrográfica del Tajo y Ayuntamiento de Talavera de la Reina

Localización

Talavera de la Reina, España

Arquitectos

MONEO BROCK, BLASCO ESPARZA, EIN

Equipo de Arquitectura

Irene Alberdi, Mathilde Noirot