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Mesas Retable · España

· Diseño de producto, Sostenibilidad

Retales de piedra

Las mesas Retable son una serie de piezas de diseño coleccionable desarrolladas por Moneo Brock en colaboración con Nerinea. Concebidas originalmente en el contexto de la exposición Mujer X Mujer, comisariada por Marisa Santamaría dentro del Madrid Design Festival en 2B space to be, estas mesas exploran nuevas formas de relacionarse con la materia, la sostenibilidad y el diseño contemporáneo.

 

Cada mesa Retable nace a partir de fragmentos de piedra natural procedentes de excedentes de producción. Estos materiales, habitualmente descartados, son seleccionados y transformados mediante un sistema de cortes estratégicos y ensamblaje en seco, dando lugar a composiciones que combinan precisión y espontaneidad. El resultado es una serie de piezas únicas —no hay dos iguales— en las que la diversidad de texturas, vetas, colores y geometrías configura una especie de retablo contemporáneo que pone en valor la expresividad de la piedra.

El proyecto se fundamenta en los principios del diseño circular. Al prolongar el ciclo de vida de los materiales y evitar residuos, las mesas Retable plantean una aproximación sostenible tanto desde lo material como desde lo conceptual. Su sistema constructivo permite además desmontar y recombinar las piezas, reforzando su carácter adaptable y abierto en el tiempo.

Si bien en su origen estaban realizadas exclusivamente en piedra natural, en versiones más recientes se ha incorporado metacrilato reciclado, también procedente de retales. Este material introduce un contraste intencionado entre lo natural y lo artificial: la transparencia, el color —incluso en tonos fluorescentes— y la ligereza dialogan con la solidez y profundidad de la piedra, ampliando el lenguaje material del proyecto sin perder su coherencia sostenible.

Más allá de su dimensión escultórica, las mesas Retable mantienen una clara vocación funcional. Su resistencia estructural y su sistema modular permiten múltiples configuraciones y escalas, adaptándose a distintos usos como consolas, mesas de centro, superficies de trabajo o piezas de recepción. Esta versatilidad refleja una de las claves del proyecto: difuminar los límites entre arte y uso, generando objetos que funcionan simultáneamente como mobiliario cotidiano y piezas de diseño coleccionable.